
Registrar un dominio es el primer paso para establecer la presencia digital de una empresa. Pero ese primer paso no es suficiente si no va acompañado de prácticas concretas para proteger ese activo. Un dominio mal resguardado puede ser transferido sin autorización, secuestrado por un tercero o simplemente perder su vigencia por un descuido administrativo. La identidad digital de una empresa vale lo que la empresa invierte en protegerla.
El punto de partida es la cuenta con la que se administra el dominio. Activar la autenticación de doble factor (MFA) en esa cuenta es una de las medidas más simples y efectivas para evitar accesos no autorizados. Combinada con una contraseña robusta y exclusiva para esa plataforma, reduce significativamente el riesgo de que alguien más tome control del dominio sin que el propietario lo sepa. Muchas empresas usan la misma contraseña para varios servicios y nunca activan el segundo factor: esos son los casos más vulnerables.
En paralelo, es indispensable mantener actualizados los datos de contacto asociados al registro: nombre del titular, correo electrónico y número de teléfono. Si esa información está desactualizada, la empresa puede perder acceso a notificaciones críticas, como alertas de vencimiento o solicitudes de verificación, con consecuencias que van desde la pérdida temporal del sitio hasta la pérdida definitiva del dominio.
Entre los errores más comunes que ponen en riesgo un dominio están: registrarlo a nombre de un empleado en lugar de la empresa, no renovarlo a tiempo por no tener el recordatorio activo, usar una dirección de correo que ya no existe como contacto de registro, y descuidar la seguridad de la cuenta asumiendo que “nadie va a querer hackear mi dominio”. La realidad es que los dominios son activos con valor comercial y, en algunos casos, con valor estratégico para competidores o terceros con intenciones maliciosas. Protegerlos con las mismas medidas que se protegen otros activos críticos del negocio no es un lujo: es parte de operar con responsabilidad en el entorno digital.
En NIC Costa Rica, los titulares de dominios .cr pueden gestionar estas configuraciones directamente desde dominios.cr. Si necesitás ayuda para revisar el estado de tu dominio o actualizar tus datos de contacto, nuestro equipo está disponible para acompañarte.
